ALERGIA Y ESTRÉS EN GATOS

ALERGIA Y ESTRÉS EN GATOS

 

No es quizá la aplicación más conocida en principio, pero las mascotas también sufren situaciones en las que los aceites esenciales pueden ayudar mucho. Hoy vamos a ver un caso que seguro a mucha gente le resultará novedoso, y le servirá para abrir nuevas posibilidades en el uso de la aromaterapia.

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Cuando se habla de utilizar la aromaterapia posiblemente se piensa la mayor parte de las veces en qué aceites esenciales serían mejor para la persona en cada caso, y en cómo administrarlos. Pero las mascotas también pueden beneficiarse mucho de ella en multitud de ocasiones. 

 

Hoy quiero presentarte a Kala, la reina y dueña de mi casa 🤗. 

 

Hace ya bastantes años me hablaron de unos gatitos que habían nacido en un jardín particular y que buscaban casa de acogida. Y no me lo pensé. Desde el momento en que fui a recogerla, casi recién nacida, cuando aún era más pequeña que mi mano, me robó el corazón.

Un día, a los pocos meses de tener a Kala, llegué a casa y la gata tenía una herida bastante extraña que no había visto nunca, aunque anteriormente ya había tenido otro gato durante muchos años, por lo que contaba ya con bastante experiencia con ellos. 

 

Era fin de semana y su veterinario habitual no estaba ya, así que la llevé a urgencias. Allí determinaron que se trataba de una gata alérgica. Más adelante tuvo otros problemas bastante similares, aunque con algunas diferencias que luego explicaré mejor, y ahí llegamos a la conclusión de que, además, sufría de estrés.

 

Así que resultó que me había tocado una gata un poco particular, que requiere más cuidados que otros bichitos, pero a la que no cambiaría por nada del mundo.

 

Si nuestra mascota tiene algún problema, lo primero que debemos hacer, igual que pasa con los humanos, es saber exactamente qué problema tenemos delante, sólo de esa manera podremos pensar en una solución. Es decir, es necesario empezar por establecer un diagnóstico. Y quién puede hacer eso es únicamente el médico, en este caso el veterinario. Es totalmente necesario contar con él siempre. 

 

Durante las varias consultas que tuvimos el primer año, el veterinario de Kala y yo hablamos mucho, y gracias a esas conversaciones y a sus explicaciones pude aprender a distinguir e identificar los dos problemas que nos conciernen en este caso.

SEGURIDAD

Como siempre digo, y nunca me cansaré, los aceites esenciales deben usarse siempre de forma segura. Pero esta manera segura no es la misma para cada persona, ni, mucho menos, para cada animal. 

 

Los gatos requieren dosis más bajas, y las vías posibles de administración son muy pocas. De hecho, la mayoría de las veces, se usarán sólo por vía olfativa.

 

Además, no hay duda de que tanto los gatos como el resto de los animales tienen ese sexto sentido que les hace saber en cada momento lo que necesitan. Por lo tanto, si estamos utilizando aceites esenciales con un gato, tendremos que estar seguros de dejar la puerta de la habitación abierta; de esta forma, el animal saldrá por sí mismo en el momento en que no necesite oler el aceite por más tiempo o en que se empiece a encontrar a disgusto. 

 

De igual manera, no todos los aceites esenciales pueden ser utilizados con cualquier persona, y por supuesto, con cualquier animal. Con los gatos utilizamos aceites que son en general muy bien tolerados, para evitar problemas en su organismo.

CONOCER LAS PARTICULARIDADES

Cada animal, cada mascota, tiene unas particularidades diferentes según su especie. En el caso de los gatos, su organismo no funciona igual ni de la misma manera que el de un humano, ni siquiera tampoco el de otras mascotas. 

 

Lo primero que se debe saber en el caso de los gatos, es que estos animales tienen un hígado un poco diferente, que no trabaja ni realiza los procesos de la misma forma.

 

El hígado es un órgano realmente muy importante en cualquier organismo, y se encarga de realizar varias funciones básicas para su funcionamiento correcto.

 

  • Ayuda a digerir los alimentos mediante la secreción de la bilis, que participa en la descomposición de las grasas en el intestino durante el proceso de la digestión.

 

  • Almacena glucosa para poder generar la energía que el cuerpo necesita en cada momento.

 

  • Filtra y elimina sustancias tóxicas del organismo, que se producen por su propio funcionamiento o que se van acumulando por la ingesta de cualquier producto no natural mediante la comida o el alcohol, entre otros. Gracias a él, por lo tanto, se equilibran los niveles de materia química en la sangre. Los medicamentos también se metabolizan en el hígado para que el cuerpo pueda usarlos y después eliminar los residuos químicos o tóxicos.  

 

Y es en este último punto donde es necesario detenernos en el caso de los gatos, ya que el hígado de éstos es deficiente en glucuroniltransferasa.

 

La glucuroniltransferasa es una enzima hepática involucrada en la conjugación, que es un proceso por el cual el organismo metaboliza la mayoría de los fármacos, entre otras sustancias. La conjugación consigue que los restos químicos de estos fármacos aumenten la solubilidad, facilitando así su expulsión a través de la orina. 

 

Para aclarar esto, gracias a ciertas enzimas, la conjugación transforma los compuestos químicos de los fármacos en sustancias más afines a los líquidos que facilitan su expulsión por la orina. 

 

Pero debido a que los gatos tienen deficiencia de dicha enzima, les cuesta mucho eliminar todas esas sustancias tóxicas cuando tienen que ser medicados. 

 

Si la dolencia del animal requiere medicación puntual durante un periodo no muy largo la eliminación de sus químicos se llevará a cabo a su finalización, sin mucho problema. 

 

Pero en el caso de una alergia a un componente ambiental, que se da de manera estacional y que puede ocurrir durante un tiempo largo, se complica el proceso de la medicación continuada, ya que se le podrá administrar el fármaco durante un ciclo más o menos largo, pero luego habrá que establecer periodos de descanso, que permitan al gato acabar de eliminar todos esos químicos, y volver a empezar de nuevo al cabo de cierta cantidad de días o incluso semanas. Esto supone que el gato debe permanecer durante ciertos periodos de tiempo sin tratamiento, durante los que la alergia sigue ocasionando sus síntomas.

 

Si no se hicieran estas pausas, las sustancias químicas no podrían ser expulsadas a tiempo y se produciría una acumulación en el organismo; esto conllevaría un grado de menor o mayor toxemia, pudiendo llegar incluso a nivel de envenenamiento.

 

Una vez entendido el problema, ¿por qué no utilizar los aceites esenciales siempre que sea posible?.

 

Los aceites esenciales no tienen estas contraindicaciones, los restos a desechar por el organismo son muchísimo menores, por lo que se puede conseguir con ellos soluciones totales para muchos problemas, o al menos una mejoría importante, sin tener que soportar todos estos efectos secundarios, o por lo menos, conseguir minimizar al máximo la ingesta de fármacos químicos.

ALERGIA

Gracias a las explicaciones del veterinario aprendí a reconocer la alergia, y a diferenciar cuando el gato se rasca de forma normal dada su condición natural, y cuando lo hace de forma anómala. 

 

La alergia en los felinos se manifiesta con prurito en la piel. Al sentir el picor el gato se rasca con sus uñas, y como no se le pasa, se sigue rascando más y más. Por razones obvias no es capaz de razonar y establecer el momento en el que debe dejar de hacerlo, y esto le lleva a hacerse heridas, a veces importantes, y en ocasiones incluso mortales, por los daños que se ocasiona a sí mismo. En un animal doméstico no se llega a estos extremos, puesto que se le pone remedio antes de que la situación llegue a ser tan grave. 

 

En caso de alergia, el prurito aparece generalmente en la zona del cuello, o a veces en la cara o la cabeza del animal. La primera vez que vi esto en Kala, al llegar a casa desde el trabajo al cabo de sólo unas horas de haberme ido, la herida estaba ya perfectamente formada.

alergia en gatos

 

En esta foto puedes verla cuando ya estaba con el tratamiento y la herida había empezado su proceso de curación.

Esta primera vez seguimos el tratamiento estipulado por el veterinario a base de corticoides, pero, por todo lo explicado anteriormente, hubo que controlar mucho las dosis, los tiempos, los periodos de descanso durante los que la gata volvía a rascarse, … Así pasamos la primavera y el verano, con visitas a la consulta cada poco tiempo para mantener bien el control de todo. 

 

Aparte de los tóxicos con los que tuvo que lidiar el organismo de Kala, hubo además otro punto a tener en cuenta, por qué no decirlo, que fue el coste económico de tantas visitas al veterinario. Por supuesto, sin dudarlo, volvería a llevarla todas las veces que sea necesario cuando lo necesite, pero no deja de ser otro punto a considerar.

 

Al año siguiente, al llegar la primavera, Kala empezó a tener los mismos síntomas de nuevo, volviendo a rascarse de forma compulsiva. Es entonces cuando decidí buscar una solución natural con la aromaterapia, que es la que llevo utilizando desde entonces. 

 

Durante ya bastantes años, he conseguido, gracias a los aceites esenciales, mejorar muchísimo el problema. De hecho en todo este tiempo he tenido que recurrir a la medicación química sólo en tres ocasiones, y, además, ésta ha resultado efectiva en una dosis más baja de la pautada por el veterinario en un principio. Las visitas a la consulta han disminuido además muchísimo. 

 

Esta forma de tratamiento natural está comentada y consensuada con el veterinario. En una de las visitas le expliqué lo que había decidido hacer y él expresó además su aprobación; y es que, aunque no conocía esta práctica, al hablarle de ella le pareció lógico que los aceites esenciales pudieran tener un efecto positivo. 

 

Y aunque yo le trate en casa de esta manera, las visitas rutinarias y de control veterinario siguen para comprobar su buen estado de salud, y, desde luego, siempre que sean necesarias.

Katafray

¿De qué forma utilizo yo los aceites esenciales con Kala en este caso? Muy fácil en realidad. 

 

Como comentaba anteriormente, me decidí por la vía olfativa. Así que simplemente pongo unas gotas del aceite esencial de katafray en un difusor de aceites mientras la gata está en el salón conmigo, siempre con la puerta abierta para que pueda irse a otro punto de la casa si ella misma lo decide así.

 

El katafray se obtiene de la corteza del árbol del mismo nombre, un arbusto endémico de Madagascar.  

 

Sus componentes principales son las moléculas ishwarano, beta caryophileno y alfa copaeno.

 

Tiene muchas propiedades, pero lo que nos interesa en este caso es su poder antiinflamatorio, antihistamínico y antipruriginoso. Esto hace que resulte especialmente bien indicado en caso de alergias que cursan con picor en la piel, que es el caso de los gatos. 

 

Por lo tanto con esta alternativa tan sencilla, oler el aceite esencial de katafray, la respuesta de la gata es espectacular, y su mejoría, más que notable.

ESTRÉS

Según adelantaba, Kala también sufre de estrés. 

 

El comportamiento de un gato en este caso es similar. También se rasca de forma compulsiva, y se quita parte del pelo, pero en esta ocasión lo normal es que el problema se localice en las patas; de hecho es muy habitual que en este caso las calvas por la falta del pelaje aparezcan de dos en dos, una en cada pata. Normalmente sólo se manifiesta con la pérdida del pelo, pero en caso de que el episodio de estrés sea severo, pueden llegar a hacerse incluso heridas también. 

 

De igual manera, estos episodios están comentados con el veterinario. En el caso de Kala se llegó incluso a plantear la posibilidad de administrarle ansiolíticos, ya que en una ocasión, hace tiempo, la crisis llegó a tener un punto más grave; pero decidimos igualmente dar una oportunidad a la aromaterapia. Y de momento, sigue muy bien y sin necesidad de nada más.

estrés en gatos

 

En esta foto puedes ver la falta de pelaje en la pata, sin herida en este caso. Son los efectos del estrés en Kala.

Cuando uno convive con una mascota en casa acaba entendiendo lo que quiere en cada momento, o como se siente; su comportamiento, sus maullidos o ladridos, son diferentes y llega un momento en que los animales se hacen entender por sus dueños. Si tienes mascotas estoy segura de que experimentarás esto muy a menudo 

 

Con Kala ya soy capaz de diferenciar cuando se siente algo estresada, o cuando en su cabeza se forma una tormenta entera.

Lavanda

En cuanto noto que está nerviosa, inquieta, intranquila, echo mano del aceite esencial de lavanda. 

 

Éste es algo así como el comodín de la aromaterapia, sirve para muchísimas cosas, pero lo prefiero en estos casos porque es un gran relajante y calmante, incluso algo antidepresivo y ansiolítico; es capaz de equilibrar el sistema nervioso. Apacigua, reconforta, ofrece consuelo emocional. Y además es uno de los aceites mejor tolerados. 

 

Realmente creo que el uso de la lavanda tendría que convertirse en algo habitual para todos, tanto animales como humanos; nos ayudaría mucho a nivelar nuestra cota de estrés en el día a día. 

 

En este caso elijo también siempre la vía olfativa, así que pongo en marcha el difusor con unas gotas de lavanda cuando la gata está en el salón conmigo, y siempre con la puerta abierta, no lo olvides. 

 

La lavanda tiene una composición molecular con un nivel muy alto de linalol. Esta molécula es sencillamente maravillosa. Estoy segura de que no dentro de mucho tiempo podréis tener un artículo detallado sobre ella en el blog.

Lavanda, bergamota y mandarina

Alguna vez noto que el nivel de estrés de Kala sube demasiado; su cara cambia, se ve a simple vista que está triste, y se comporta de manera diferente, está muy quieta, no juega, y no sale del rincón de la casa que se ha convertido en su “propiedad privada”.

 

En estos casos recurro a una sinergia o conjunto de aceites esenciales, un cóctel lleno de cualidades, que consiguen sacarla rápidamente de esa situación. Además de la lavanda incluyo otros cítricos, que son muy bien tolerados también, y que se caracterizan por favorecer la apertura mental y atraer la alegría.

 

Me resulta más incómodo cambiar el único difusor que tengo para llevarlo hasta ella, así que recurro a un vaporizador para difundir los aceites en el ambiente. Como siempre, las puertas deben estar abiertas para que el animal se mueva a otro lugar de la casa si así lo quiere hacer. 

 

LAVANDA: como explicaba antes, es muy buen regulador del sistema nervioso, relaja, reconforta. Da igual lo que pase, oler este aceite esencial trae siempre un poquito de paz a la mente. Una buena lavanda es básica en mi botiquín.

 

BERGAMOTA: es un aceite muy bien tolerado, como todos los cítricos en general. También es muy calmante, aleja los pensamientos negativos y atrae el bienestar y la alegría. Si abres el frasco, cierras los ojos, dejas la mente en blanco y te permites sólo oler, llegará a tí un trazo inequívoco de felicidad.  

 

MANDARINA: otro aceite cítrico, muy bien tolerado, que calma, pero que atrae la alegría y el optimismo. En caso de desánimo o problemas del sistema nervioso, incluso en niños, es interesante pensar en este aceite esencial.

 

Y así, de nuevo, Kala mejora mucho su situación.

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Si quieres saber más sobre aromaterapia y aceites esenciales puedes visitar la web y las formaciones que encontrarás en ella.

4 comentarios en “ALERGIA Y ESTRÉS EN GATOS”

  1. Muy interesante información, tengo una amiga que le coloca gotas al gato de aceite esencial detrás de las orejas y dice hacerle muy bien para las noches que no le rasque la puerta, en cuanto a mis gatos tengo uno con esa conducta compulsiva pero de lamerse, las heridas son identicas y también es cada tanto nunca preste atención a la estación si pensé que era estrés dado que fue a dermatologo y es úlcera idiopatica, también tratado con corticoides pero siempre pensando en algo alternativo busco saber si es seguro colocarlo al aceite de lavamda en su camita o en una tela para su difusión sin ningún aparato y sin tocar piel, ya que no quiero que le genere alergia al contacto, saludos y gracias por toda la información

    1. Muchas gracias por tu interés. La lavanda le puede ayudar bastante para estar más relajado, tanto en caso de estrés como incluso también en el caso de que se sienta mal debido a esa úlcera (sin dejar de lado la pauta establecida por el veterinario). Siempre recomiendo utilizarla de forma olfativa, pero considero mejor poner el aceite en un lugar neutro para él, mejor que en elementos que utilice de forma habitual, y nunca directamente sobre su piel. Los animales son muy listos, tienen ese «sexto sentido» que les hace acercarse a ese olor que les ayuda, y alejarse cuando deciden que no lo necesitan más. Y tienen que poder apartarse cuando sea necesario. Si le pones el aceite en su camita y esta acostumbrado a dormir en ella siempre, quizá llegue un momento en que ese olor le incomode y no pueda incluso tumbarse en ella, y eso, a su vez, se convertiría también en un factor de estrés para él. Puedes utilizar un difusor de aceites en una habitación con la puerta abierta para que pueda salir. O poner un par de gotas en un disco de algodón o un trocito de un pañuelo de papel. Esta es la manera más habitual que yo utilizo con Kala. Espero haberte ayudado y que el bichito mejore pronto. Un saludo

  2. Gracias! Como estudiante de naturopatía está semana voy a empezar a aplicar y atacar los intestinos. Nosotros sabemos que como decía Hippocrates toda enfermedad empieza en el intestino. Mi gato se rasca y no sabemos a qué. Le he dado un antiparasitario hoy y semana que viene empiezo con probióticos para sanar la barrera intestinal. Investiga sobre la microbiota. Quizás puedas ayudarle también con eso.

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